Rosell Meseguer: «¿El deseo de ver predomina sobre la magia de lo invisible?»

Hasta el 17 de enero de 2016 Rosell Meseguer (Orihuela, 1976) presenta, en la sala La Fragua de Tabacalera de Madrid, la exposición Lo Invisible. En este nuevo proyecto la artista aborda un tema universal y tan antiguo como la historia misma del ser humano: la relación entre lo visible y lo invisible. Desde siempre el deseo de invisibilidad y su contrario, el deseo de visibilizar lo invisible, han protagonizado, en todas las épocas y en todas las latitudes, las representaciones simbólicas humanas, desde la magia hasta la religión; desde las artes hasta la ciencia.

Rosell Meseguer en su estudio. Foto: Cortesía de la artista, 2015.

Rosell Meseguer en su estudio. Foto: Cortesía de la artista, 2015.

En 2010 la revista Science informó del invento, llevado a cabo en el Instituto para la Tecnológica de Karlsruher (Alemania), de una sutil capa tridimensional capaz de ocultar pequeños volúmenes gracias a la dispersión de los rayos de luz. A partir de la noticia de este hallazgo científico, indudablemente sugestivo y potencialmente revolucionario, Meseguer estuvo investigando durante años sobre esta temática, a través de documentos y fuentes de información de diferentes tipologías. Al igual que en otros trabajos anteriores de la artista, en Lo Invisible la investigación teórica forma parte esencial del proceso creativo, instaurando un dialogo con algunas experiencias materiales, plásticas y objetuales. A través de un recorrido que, a partir de inquietudes personales, explora el imaginario colectivo y las grandes representaciones públicas en torno al tema de la “visibilización de la invisibilidad”, Lo Invisible plantea implícitamente una serie de preguntas sobre la actualidad.

Afirma Giovanni Sartori que el homo sapiens conocía el mundo a través de imágenes y de conceptos. Había cosas, esto es, que el hombre podía conocer a través de la vista y otras que sólo podía conocer a través de la abstracción racional. Por mucho que pintemos una alegoría, mantiene Sartori, existen conceptos – como paz, amor, democracia o libertad entre muchos otros – que se sólo se pueden conocer racionalmente, sin verlos. Se trataría, esto es, de realidades invisibles, pero existentes. En el mundo actual, en el que, siguiendo con la provocación de Sartori, la nueva especie antropológica del homo videns habría remplazado para siempre el homo sapiens, los seres humanos parecen creer sólo en lo que ven, o, mejor dicho, parecen creer que sólo exista lo que pueden ver. Lo invisible, en este sentido, ya no existiría. Quedándose de facto fuera del horizonte visual, lo que es “no visto” se quedaría inevitablemente fuera del mismo horizonte cognitivo. En Lo Invisible, Rosell Meseguer hace hincapié precisamente en esta contradicción típica de nuestra época. Y, frente a una saturación visual creciente, frente a tanto ruido informativo al que estamos expuestos todos los días, se pregunta y nos pregunta: ¿el deseo de ver predomina sobre la magia de lo invisible?

Rosell Meseguer: Archivo Lo Invisible. Varios documentos, objetos, libros, fotografías, dibujos y otros sobre diversos soportes. Diversos tamaños. 2010-2015. Foto: Cortesía Rosell Meseguer, 2015.

Rosell Meseguer: Archivo Lo Invisible. Varios documentos, objetos, libros, fotografías, dibujos y otros sobre diversos soportes. Diversos tamaños. 2010-2015. Foto: Cortesía Rosell Meseguer, 2015. 

Tus proyectos son relatos anómalos, “historias otras”, que cuentas a partir de una reinterpretación personal y heterodoxa de hechos y documentos reales. De esta manera cuestionas las narraciones oficiales y construyes puentes poéticos entre dimensiones diferentes (como pasado y presente, realidad y ficción, personal y público etc.). En Lo Invisible, tu discurso aborda ahora el ámbito de los hallazgos científicos más recientes, en relación con un tema tan antiguo como el deseo de invisibilidad del hombre. ¿Cómo surgió este proyecto? ¿Por qué la ciencia?

El proyecto parte de un regalo que me hizo mi hermano, un documento sobre la creación de una capa tridimensional por parte de un grupo de científicos alemanes la cual invisibiliza pequeños objetos, gracias a un proceso físico no explicado por razones de protección intelectual. Este documento fue incluido en el archivo del proyecto anterior OVNI Archive, dentro de la muestra realizada en Matadero Madrid en 2010-2011. Es un documento comodín, como suelo llamarlos, o una imagen que me sirve para pasar de una investigación a otra y que forma parte tanto de un proyecto como de otro.  En mi familia predominan los ingenieros así que de alguna manera la ciencia siempre ha estado presente en la biblioteca, en las conversaciones y en mi imaginación temprana.

Tu manera de trabajar procede a menudo siguiendo el principio del ensayo y error. Pienso, por ejemplo, en la importancia que tienen para ti los cuadernos de artista. A veces estos últimos son auténticos campos de experimentación de intuiciones, o de posibles líneas que desarrollarás posteriormente en tus obras. El espíritu experimental es sin duda un elemento típico de la mentalidad científica moderna. ¿Te sientes un poco una artista “científica” en este sentido?

Me acercaría más al concepto de investigadora y artista, aunque es cierto que esta metodología, llevada al campo científico, ama el ensayo y el error. Esto nace del libro de artista como primera metodología que utilicé en el desarrollo de mis obras. En las puestas en escena, instalaciones, montajes incluyo no sólo la instalación, también la relación con otras obras en otros medios, el conjunto de obras por lo tanto, son ensayos y es en el proceso de montaje en sala donde la obra sigue desarrollándose; como si se tratara de un proceso de maduración de la obra relacionado con el espacio expositivo.

Rosell Meseguer: Archivo Lo Invisible. Varios documentos, objetos, libros, fotografías, dibujos y otros sobre diversos soportes. Diversos tamaños. 2010-2015. Foto: Cortesía Rosell Meseguer, 2015.

Rosell Meseguer: Archivo Lo Invisible. Varios documentos, objetos, libros, fotografías, dibujos y otros sobre diversos soportes. Diversos tamaños. 2010-2015. Foto: Cortesía Rosell Meseguer, 2015. 

¿Cuánto has tardado en completar este nuevo proyecto?

Al igual que en otros proyectos, hay un desarrollo de varios años, lo que facilita el diálogo de las obras, la creación de una investigación documental y objetual y el proceso de valoración de las relaciones entre concepto y materia, para mí claves en la construcción de la obra. Los conceptos definen la materia, la misma tiene un valor dentro de la idea que quiero expresar. Me fascina la investigación de materiales, me sorprende buscar medios cuya materialidad ayude a la comprensión de la obra. Creo que de ahí viene mi búsqueda continua por seguir investigando en materiales diversos, es algo que le debo a un profesor de la Universidad, Domiciano, quien fue el primero en despertar estas metodologías.

¿Crees que abordar la temática que tratas en Lo Invisible suponga para ti un giro respecto a las temáticas que has tratado en tus proyectos anteriores, o existe una cierta continuidad?

Hay una continuidad en las temáticas, mantengo modos similares de investigación y conceptos que me entusiasman. Junto a esto planteo siempre un nuevo reto: en este caso una instalación de espejos, que surge tras una visita a un monasterio en Salamanca en 2008; el espejo se define como elemento clásico de dar visibilidad, aquí esta función dialoga con el concepto del telescopio contemporáneo,  donde las lentes han sido sustituidas por espejos de gran precisión y pulido. En la construcción fue esencial formar parte de unos talleres de Cosmología junto a  la Universidad de Chile.

En uno de tus proyectos anteriores, Mc City, había una obra (en realidad un díptico) que en mi opinión se podría considerar como una especie de antecedente de Lo Invisible, por lo menos a nivel conceptual. Me refiero a Archivo de prensa negro. Dicha obra fue realizada como acumulación de recortes de prensa periodística, encolados y tapados a través de un proceso muy complejo. El resultado de este proceso son dos piezas completamente negras, en las que desaparece cualquier rasgo de información contenida en el material de archivo. Ese negro tan plástico parece simbolizar, a la vez, la ausencia de información y un exceso de su presencia; la convivencia del todo y de la nada o, dicho de otra forma, de lo visible y de lo invisible. ¿Qué opinas? ¿Estás de acuerdo?

Éste es un proyecto que tristemente se ha mostrado poco, especialmente porque para mí supuso volver a la pintura, en este caso en papel. Archivo de prensa negro es una pieza fundamental del mismo. Me llevó años acabarla, justamente en pleno proceso de Lo Invisible, y sirvió como preámbulo al proyecto como comentas. Diversas capas de materiales sobre especulación del terreno y sus consecuencias sociopolíticas son tapados por una mancha azul, otra plata y finalmente varias capas de pigmento Negro Humo, toda la información es enterrada e invisibilizada: el exceso de ruido – información – convertido en silencio negro.

Ashley Armstrong, Inmarsat’s broadband push hit by rocket failure. Recorte de prensa tomado del The Daily Telegraph, 19 de mayo 2015.  Foto: Cortesía Rosell Meseguer, 2015.

Ashley Armstrong, Inmarsat’s broadband push hit by rocket failure. Recorte de prensa tomado del The Daily Telegraph, 19 de mayo 2015.  Foto: Cortesía Rosell Meseguer, 2015. 

A nivel filosófico, cuanto más nos alejamos de nuestra experiencia directa, profundizando en lo micro o expandiéndonos hacia lo macro, más nos adentramos en “el mundo de lo invisible”. ¿Hay algo de romántico en el planteamiento de Lo Invisible?

El título habla de lo invisible, pero todo está visibilizado. Parto de la temática tecnológica, que me lleva al camuflaje militar, y de aquí a la magia, la literatura, la poesía, incluso a la mística, y finalmente al cosmos. Es un recorrido de lo micro a lo macro y también de lo privado a lo público. Si hablamos del concepto de lo Sublime dentro del Romanticismo, existe en el proyecto un recorrido entre lo cercano tangible y la inmensidad explorable, deseablemente “visualizable”. Existe en Cosmología un concepto: “El problema del horizonte” – título que uso para la instalación de espejos – que está relacionado con la radiación cósmica de fondo, esencial como fuente de información sobre la estructura, evolución y constitución del universo.

Para Lo Invisible utilizaste material de archivo procedente de diferentes fuentes: publicaciones científicas, ensayos, prensa, material visual, referencias a la cultura pop etc. ¿Me podrías hablar de este material y del proceso que has seguido?

Primero apareció el documento científico y de ahí trabajé en las temáticas anteriormente nombradas y su relación con lo invisible. Las fuentes para la obtención de materiales son diversas: la prensa de diversos países, las redes sociales y la web, las fuentes clásicas en bibliotecas y librerías, y la relación metafórica de ciertos objetos. En este caso destacan dos prensas fotográficas à chassis del siglo XIX compradas en Francia en el 2009. Es fundamental la donación, las ideas y las sugerencias de profesionales y amigos que también se implican en el proyecto.

En la muestra no expones sólo material de archivo. Hay también piezas como un políptico de once estampaciones a partir de una plancha de cobre, una mesa de luz con diapositivas, algunos objetos, una instalación de espejos etc. Diría que en tus proyectos siempre está presente un cierto dualismo entre la investigación y un trabajo más plástico u objetual, con una atención especial a la relación espacial del espectador con la obra. ¿Cómo funciona en este caso dicho dualismo?

No lo llamaría dualismo, es un todo. Al principio parto de una investigación teórica, en una fase posterior la teoría convive con las primeras experiencias materiales  y en la última fase desarrollo la obra final. La parte teórica, que a mí no me gusta llamar “archivo”, ya que es un conjunto de materiales muy diversos – lo llamo “investigación”, aunque inevitablemente termine siendo “el archivo” – afecta al proceso y a la selección de materiales. Es la investigación conceptual la que también incluye el planteamiento de qué materiales y en qué condiciones trabajar con los mismos. Todos mis proyectos tienen una investigación teórica, pero no todos materializan la misma en un despliegue de documentación y objetos, la investigación se hace visible de muchas formas.

Rosell Meseguer: Materia oscura. Fotografía color sobre papel algodón 120 X 140 CM. 2015. Foto: Cortesía Rosell Meseguer, 2015.

Rosell Meseguer: Materia oscura. Fotografía color sobre papel algodón 120 X 140 CM. 2015. Foto: Cortesía Rosell Meseguer, 2015.

En el catálogo que se ha editado para Lo Invisible, la comisaria Begoña Torres habla de una “estética vintage” del proyecto. ¿Es algo que has buscado intencionalmente?

Si hablamos de la investigación teórica, expuesta a dos paredes, en la misma coexisten varias estéticas. El material recorre varios periodos históricos: el siglo XIX, las dos guerras mundiales o los telescopios contemporáneos. Mientras que Begoña Torres destaca esta estética, otros textos de Justo Pastor Mellado, Maria Grazia Muscatello o Alejandro Alonso Díaz destacan otros periodos de interés, otros modos de ver y por lo tanto otras estéticas, en el contexto de la historia de la humanidad para poder visibilizar lo invisible o invisibilizar lo visible.

¿Puede ser Lo Invisible un espejo de nuestros tiempos? Frente a tanta saturación (de información, de estímulos, de imágenes etc.) a veces la realidad parece hacerse invisible. Pienso otra vez en Archivo de prensa negro

Ésta es la contradicción con la que quería trabajar, justo como comentas, en este periodo de exceso y acceso. Sigue siendo una pregunta para mí: ¿el deseo de ver predomina sobre la magia de lo invisible? ¿No es el avión de Malaysian Airlines, desaparecido y recientemente “encontrado”, una metáfora de la posibilidad de lo real y la ficción, y las relaciones establecidas entre tiempo y espacio?

¿En qué estás trabajando actualmente?

Estoy retomando materiales registrados audiovisualmente desde hace diez años: el salar más importante de América y los hielos del Cono Sur, entre otros; es algo aún en fase de definición. Por otra parte, estoy trabajando en un proyecto con una institución francesa para un futuro próximo. Por último, es un buen momento para revisar y replantearme algunas cuestiones desarrolladas en los últimos proyectos, un poco de “no hacer”, hace mucho.


 

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