Jitka Hanzlová, ambigüedad y nomadismo

Crítica de la exposición: “Jitka Hanzlová”. Exposición retrospectiva de Jitka Hanzlová. Fundación Mapfre. SALA AZCA. Av. General Perón, 40. Madrid. Comisaria: Isabel Tejeda. Hasta el 2 de septiembre de 2012.     Jitka Hanzlová, Sin título, 1991. Serie: Rokytník. © Jitka Hanzlová. Cortesía Fundación Mapfre.   «Escapé con veinticuatro años....

Crítica de la exposición: “Jitka Hanzlová”. Exposición retrospectiva de Jitka Hanzlová. Fundación Mapfre. SALA AZCA. Av. General Perón, 40. Madrid. Comisaria: Isabel Tejeda. Hasta el 2 de septiembre de 2012.

 

 

Jitka Hanzlová, Sin título, 1991. Serie: Rokytník. © Jitka Hanzlová. Cortesía Fundación Mapfre.

 

«Escapé con veinticuatro años. Me fui del país como el que se tira al agua fría. La cuestión es si eres consciente de lo que estás dejando atrás cuando te marchas. Yo me di cuenta cuando era demasiado tarde. La puerta ya se había cerrado. Y cuando volví, la percepción de las cosas había cambiado; mi mentalidad había cambiado. Esto es lo que hace tan difícil verbalizarlo. Estás entre el allí y el aquí, entre el pasado y el presente. Así que, si se quiere, mi obra es sobre la vida, sobre encontrar un camino que sea mío».

Quizás se pueda hallar en esta declaración de Jitka Hanzlová (Náchod, República Checa, 1958), tan poética y a la vez despiadadamente realista, la clave de la imponente retospectiva (la primera a nivel mundial) que la Fundación Mapfre de Madrid dedica al trabajo veinteñal de esta fotógrafa checa residente en Alemania. Comisariada por Isabel Tejeda, y organizada según un criterio estrictamente cronológico, la muestra está compuesta por acerca de quince decenas de obras, en color de diferentes formatos, pertenecientes a nueve, distintos ciclos fotográficos realizados por la artista entre comienzos de los años noventa y la actualidad (las series más recientes todavía están in fieri).

 

 

Jitka Hanzlová, Sin título, 1994. Serie: Bewohner. © Jitka Hanzlová. Cortesía Fundación Mapfre.

 

Como se puede apreciar claramente recorriendo este completo y riguroso trayecto a través de la consistente producción creativa de Hanzlová – desde la primera serie titualda Rokytník, realizada entre 1990 y 1994 cuando, siendo aún estudiante en la escuela de fotografía Folkwang de Essen, en Alemania, la fotógrafa volvió por primera vez a su pueblo natal al este de Bohemia, tras ocho años de exilio voluntario, hasta las series más recientes, como las magníficas There is Something I Don’t Know (2000-2012) o Horses (2007 en adelante) – todos los cíclos fotográficos de Hanzlová giran en torno a la vida personal de la artista; a su historia biográfica; a sus inquietudes y vivencias emocionales y ofrecen una visión esencialmente sujetiva de la realidad. Una visión que es al mismo tiempo sencilla y compleja; intencionalmente superficial y profundamente escrutadora y que se mide cada vez con motivos que tienen un gran significado dentro del miscorcosmos existencial de la artista y que van cambiando con el transcurso del tiempo: instantáneas que enmarcan pequeños detalles de la vida cotidiana; retratos, de figura entera o bien a mezzobusto, de personas muchas veces desconocidas; escenas de calle; paisajes rurales y urbanos; animales; flores.

 

Jitka Hanzlová, Sin título, 2011. Serie: There is Something I Don’t Know. © Jitka Hanzlová. Cortesía Fundación Mapfre.

 

En este sentido, se podría afirmar que en toda y cada una de sus obras – siempre sin título y siempre, inevitablemente, disparadas en vertical – Hanzlová plasma su peculiar «nomadismo fotográfico» (según la definición de Isabel Tejeda) que se materializa en tomas que bajo la superficie de una estética aparentemente documentalista esconden un intento de interrogar, a través de las imágenes, el espectador (interrogandose en primer lugar a sí misma) sobre la relación entre la identidad y la alteridad; la presencia y la ausencia; la inclusión y la exclusión; la descripción y la memoria. O, como bien explica la misma artista en el paso que hemos citado al pricipio de estas líneas (extraído de la entrevista que la comisaria de la exposición le hizo entre finales de 2011 y cominezos de 2012, y que se ha publicado en el excelente catálogo editado apositamente para esta retrospectiva) «entre el allí y el aquí».

En definitiva, las fotografías de Hanzlová hablan de aquella “zona gris” interior, intermedia e incierta, que caracteriza desde hace muchos años su propia existencia de desterrada: una condición piscológica y cultural en donde el pasado se confunde continuamente con el presente y en donde los límites geográficos y mentales constituyen simples convenciones, abiertas y relativas. Quizás se puedan explicar así esa indeterminación semántica y esa ambigüedad visual que marcan sus poderosas imágenes: evocativas si bien se presenten como meramente descriptivas, simbólicas si bien realistas.

 

 

Jitka Hanzlová, Sin título, 2007. Serie: There is Something I Don’t Know. © Jitka Hanzlová. Cortesía Fundación Mapfre.

 

Una de las series más impactantes y sugestivas en este sentido es sin duda Forest (2000-2005). De hecho, en este ciclo Hanzlová parece trasladar su inquietud existencial a un nivel casi metafórico, abordando el tema del bosque desde su peculiar punto de vista, nómada e inquieto. En estas obras la ambigüedad reina sovrana más que nunca. Los contornos del paisaje y de sus detalles se difuminan en un lugar extraño y suspendido, en donde la presencia se confunde con la ausencia; lo conocido con lo ignoto; la luz con la obscuridad.

A este propósito John Berger, presentando en 2005 dicha serie en su texto Between Forest (publicado integralmente en el ya citado catálogo de la retrospectiva) escribió: «Es ya un lugar común decir que las fotografías interrumpen o descarrilan el flujo del tiempo. Sin embargo, lo hacen en miles de diferentes formas. El “momento decisivo” de Henri Cartier-Bresson es diferente de la disminución paulatina de Eugène Atget hasta llegar a un alto total, o la detención cerimonial del tiempo de un Thomas Struth. Lo extraño de algunas de las fotografías del bosque de Jitka – no sus fotos de otros temas – es que no parecen haber detenido nada. En un espacio sin gravedad no hay peso, y estas fotos de ella en términos de tiempo parecen no tener peso. Es como si hubieran tomado entre dos momentos, ahí donde no existe ninguno».

 

Jitka Hanzlová, Sin título, 2005. Serie: Forest. © Jitka Hanzlová. Cortesía Fundación Mapfre.

 


 


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