Generación 2011, lugares y espacios

Crítica de la exposición Generación 2011. La Casa Encendida. Ronda Valencia, 2. Madrid. Comisaria Oliva María Rubio. Hasta el 13 de Marzo de 2011. IXONE SADABA, La Nuit américaine, 2009. Instalación fotográfica. Cortesí­a: La Casa Encendida. Madrid. 2011. A lo largo de la última década el proyecto Generaciones se ha...

Crítica de la exposición Generación 2011. La Casa Encendida. Ronda Valencia, 2. Madrid. Comisaria Oliva María Rubio. Hasta el 13 de Marzo de 2011.

IXONE SADABA, La Nuit américaine, 2009. Instalación fotográfica. Cortesí­a: La Casa Encendida. Madrid. 2011.

A lo largo de la última década el proyecto Generaciones se ha convertido en una cita anual de referencia para conocer el trabajo de muchos jóvenes artistas españoles, o residentes en España, siendo hoy en día un escaparate de los más esperados y prestigiosos a través del cual tomar contacto con las últimas tendencias que están cociendose en la cocina del arte emergente de este país. En las ediciones que se han subseguido hasta la fecha se pudo apreciar la obra de artistas de gran espesor e indudable valor, como por ejemplo Karina Beltrán (2001), Javier Garcerá (2002, 2003), Javier Arce (2003, 2007), Moisés Mahiques (2002, 2007), Nuria Fuster (2003, 2007), Greta Alfaro (2006), Hisae Ikenaga (2008), Hugo Alonso (2008) entre muchísimos otros.

La edición 2011 se presenta al público como el punto de arranque de la así llamada “segunda etapa” del proyecto Generaciones, puesto que introduce una remodelación de sus criterios y una racionalización de los recursos financieros invertidos, con un recorte importante en términos de presupuesto. La novedad principal consiste en la presentación de diez proyectos, individuales o colectivos, seleccionados en dos fases por un comité de preselección (compuesto por Ignacio Andreu, Susana de Blas, Javier Montes, Esther Regueira y Manuela Villa que han “descremado” los más de mil proyectos presentados en principio) y finalmente por los miembros de un jurado formado, por Lynne Cooke, Miguel von Hafe y Agustín Pérez Rubio. Cada uno de los diez proyectos finalistas ha sido premiado con 15.000 euros.

Los cambios responden a una concreta exigencia de ajustarse al mudar de las condiciones estéticas, culturales y socioeconomicas del contexto y se ha hecho un esfuerzo importante para encarar las dificultades del presente y la incertidumbre del futuro (especialmente teniendo en cuenta que a veces las alternativas se ponen de manera drástica en forma de aut aut, esto es, o cambiar o morir). La exposición se presenta en forma compacta, denotando una articulación coherente, limpia y cuidadosa que valoriza cada singolo proyecto pero también su conjunto. En este sentido, se nota una clara homogenedidad entre ellos, tanto en los aspectos estéticos y conceptuales como en los técnicos y formales; como si se tratara, en realidad, de una exposición comisariada en torno a un core temático (si bien implícito y no declarado) o bien a partir de la búsqueda de cierta “representatividad” (estéticamente y estadísticamente hablando) de aquellas propuestas que privilegian los medios expresivos más modernos y actuales (principalmente fotografía y video).

Tal vez sea justamente por esta razón que la sensación que se recibe visitando la exposición es que ya no nos encontramos delante a lo más interesante que posiblemente se crea hoy en día en el ámbito de lo emergente artístico, sino que ante una exposición de jóvenes artistas (muchos de ellos, a pesar de su joven edad, con una trayectoria ya bastante importante e institucionalmente reconocida) seleccionados en tanto que más funcionales a la “representación” de un determinado “discurso”. Considero muy significativo, a este propósito, el siguiente pasaje en el que Carmen Contreras Gómez (Directora Gerente de Obra Social Caja Madrid) introduce el lector al catálogo de la muestra: «En cuanto a los aspectos temáticos, el lugar se perfila como asunto recurrente en el conjunto de proyectos premiados: lugares de la memoria, lugares de ocio, lugares en los que confluyen lo rural y lo urbano, lugares vulnerados por guerras y conflictos; una tendencia que responde a preocupaciones sociales y medioambientales. Se suman a ello diferentes temáticas como la construcción del espacio mediante la experiencia perceptiva, el afán de superación o la poesía de lo cotidiano».

Y esta es exactamente la impresión que se recibe viendo la exposición: es decir, que se trata de un conjunto de artistas llamados a representar el tema de la percepción de los lugares y de los espacios. Algo que está confirmado por la comisaria Oliva María Rubio: «Es el lugar un tema bastante recurrente entre los trabajos de los diez artistas que han sido seleccionados para formar parte de Generación 2011: lugares de ocio, lugares de la memoria, lugares en los que se funde lo rural y lo urbano, lugares atravesados por guerras y conflictos. A ello se pueden añadir otras temáticas como la construcción del espacio a través de la percepción, la poesía de lo cotidiano o el afán de superación. Asimismo, es la fotografía uno de los medios más presentes en los proyectos premiados en esta edición, seguida de la videoinstalación y de la instalación».

 

PABLO VALBUENA, Perceptibles, 2010. Videoinstalación. Cortesí­a: La Casa Encendida. Madrid. 2011.

No cabe duda, en este sentido, de que Generación 2011 marca efectivamente un punto de inflexión. Y la inflexión consiste, no tanto en el hecho de que el concurso pasa a centrarse, de ahora en adelante, más en el momento procesual de la creación que en el resultado. Es que la exposición – siendo el reflejo de los criterios de selección de un jurado: criterios subjetivos, como la existencia de una postura cultural, estética, filosófica etc. o de alguna tésis – pasa a poner el énfasis en vez que en las obras, y en las individualidades de los artistas, en sus potenciales y en sus logros concretos, en la sintonía o no de las obras con un discurso subyacente (que puede ser tanto explícito como implícito, o incluso inconsciente).

Cabe preguntarse, en este sentido, si su declarado neue kurs llevará el proyecto Generaciones a convertirse en el próximo futuro en un lugar más (al igual que muchísimos otros) de la afirmación de discursos, en lugar de ser una ventana a través de la cual mirar al panorama juvenil del arte español: un lugar en donde las obras se hallan submisas de antemano al logos de quien las elige, en vez de reflejar prácticas y poéticas realmente emergentes.

De hecho, ya en esta ocasión, al visitar la muestra se recibe la sensación de que,  dentro de la estrategia expositiva global, las obras y las descripiciones que las acompañan acaban teniendo la misma importancia; como si las obras no fuesen en grado de hablar por si mismas: como si precisaran de prácticas textuales didácticas que justifiquen su existencia, o de un manual de instrucciones para bien interpretarlas y “correctamente” entenderlas, antes de, eventualmente, y sólo en ultima istancia, sentirlas. En fin, como si se tratara de algo similar a libretas de muebles de Ikea.

Hablando en concreto de las obras, la impresión que tengo es que se trate, en general, de piezas muy bien hechas, pero, muchas veces, poco convincentes. En muchas ocasiones, esto es, los proyectos se materializan en virtuosismos plásticos conceptualmente frágiles y emotivamente transparentes: es decir, en obras mudas. Entre todos, destacaría dos de ellos que se distinugen por su madurez y solidez: La Nuit américaine. Nuit # I (2009), de Ixone Sádaba (Bilbao, 1977) y Perceptibles (2010) de Pablo Valbuena (Madrid, 1978). En el primer caso, la bilbaina presenta fotografías de gran formato (115 x 150 cm): impresiones digitales colocadas en una suerte de vitrinas con cristales correderos. Se trata de piezas únicas que forman parte de un proyecto en el que la artista lleva trabajando desde 2009, año en el que realizó su primer viaje a Irak. Tomadas de noche, estas imágenes muestran espacios destrozados y signos nefastos de las trágicas consecuencias de la guerra convertidos en espacios escenográficos paradójicos. Por su parte, el proyecto de Valbuena consta de cuatro proyecciones en pantallas independientes, realizadas en 2010. Se trata de vídeo, en loop sin audio y resolución Full HD, tituladas: Corridor study, Corner study, Door study y Switch study. En estas piezas las inquietudes espaciales del artista (derivantes de su formación académica en Arquitectura) se combinan con su interes por la escultura y las proyecciones de luces sobre las superficies de edificios y de interiores domésticos.

 

Video: Pablo Valbuena, Augmented Sculpture v. 1.2

 

 


 

Popularity: 3% [?]